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Calada Cerrada, Día 2, Debilidad, Dejar de fumar, esperanza, Fuerza, Golpe en el Pecho, Prueba
No pensé que me costaria tanto dejar de fumar, pero lo cierto es que tengo que reconocer que no es tan fácil como pensaba. El día de ayer fue duro. Constantemente me acechaba el mono, como si de mi propia sombra se tratase… no me dejaba en ningún momento. De las dos recargas que me traía el cigarro electrónico, ya agoté la primera… empiezo con la segunda.
Observé que durante todo el día de ayer, me acompañaba un fuerte dolor en el pecho al respirar prifundamente. Pienso que será un síntoma normal, mis pulmones se están desenganchando de la nicotina y el resto de componentes a los que estaban aconstumbrados. Y a eso, hay que añadirle una imperante fuerza que me impulsaba a volver a fumar y rendirme.
En la noche hice una prueba. Después de haber estado todo el día sin probar un cigarro, decidí hacerlo solo para comprobar cómo lo iba a interpretar mi cuerpo. Aunque muchos penséis que esto es un paso atrás, yo estoy más convencida de que es la clave para impulsarme al siguente paso. Esto es un proceso lento y así lo estoy llevando a cabo.
Lo encendí y le dí dos caladas. Para empezar su sabor era extraño al habitual. Más cerrado y agrio que de costumbre. Primer síntoma que me echó hacia atrás. El siguiente fue que sentí dos enormes patadas en el pecho, ya no me estaba gustando la experiencia y la última en producirse fue que empecé a sentir un leve mareo. De forma inmediata, lo abandoné en el cenicero. No quise seguir con aquello.
Creo que el hecho de haberlo comprobado y certificar que estaba haciendo lo correcto, que mi cuerpo empezaba a rechazar ese tubito químico me dió más ánimos para seguir adelante y no derrumbarme. Porque he tenido que pasar por esto para darme cuenta de que en cuestión de adicciones: soy débil.
Sin embargo, estoy luchando un día más para precisamente abandonar ese estado y convertirme en un ser sólido y capaz de cumplir lo que me propuse en la mañana del pasado domingo: dejar de fumar.
Amigos y desconocidos. Solo quiero compartir con todos vosotros mi duro día a día hasta conseguir mi meta. A cada hora estoy más cerquita y tengo que confesar que no pierdo la esperanza. Mañana más…