Etiquetas

, , , , , , , , ,

Que pereza. Hoy al parecer es un día especial en mi vida y yo sigo sin quererme enterar. Lo único que sé es que anoche me acosté con un año menos. Y al despertar… menudo susto.

Creo ciegamente que la persona no está reñida con la edad y que ésta solo es un cojunto de números que no indica absolutamente nada. No existe ninguna limitación. Cualquier persona es perfectamente libre y capaz de realizar todo aquello que se proponga, ya tenga 13 o 90 años. A propósito, cómo me gustaría llegar a esa edad y seguir haciendo cosas. El consumismo nunca fue un buen ejemplo.

Me quedan tantas cosas por hacer… pero hay algo que tengo claro: no me arrepiento de nada de lo que he hecho hasta el momento. Porque todo lo que hice responde a mis principios, sentimientos y emociones. Reflexiva empecinada, mis pasos fueron medidos exhaustivamente. Aunque he de reconocer que un par de esos pasos se lanzaron impulsivamente al vacío… quizás hubiera cambiado la forma, pero no el resultado. He llorado, reido, querido, amado, sufrido, aconsejado, abrazado, escuchado, comunicado, informado, observado, besado, soñado, imaginado, dormido… he vivido. 

Ahora me encuentro en un periodo “limitado” aunque en algunas facetas me acompaña la felicidad por lo que puedo decir que me siento profundamente afortunada. Como comprenderéis, me quedo con eso.

Resulta curioso que cada cumpleaños coincide con un principio de año nuevo. Doce meses en blanco para rellenar. Miedo me da pensarlo, pero aquí estamos para afrontar todo lo que esté por venir.

Solo pido salud y fuerza. Que el resto ya vendrá sin necesidad de llamarlo.

Pd. A todos aquellos que hayáis robado a vuestro día una pizca de tiempo para felicitarme, daros las gracias de corazón.  

Advertisement